Kim, quiero que sepas, que de ahora en más voy a involucrarte en lo terapéutico que puede ser expresar los sentimientos públicamente, y
más aún si son como ahora lo hago yo, con la firme intención de que a partir de esta carta, vengan muchas más, de todas las  mamás del
foro a sus hijas y viceversa, todas miembros de nuestra familia extendida, la familia vivirlibre.org. Claro que no excluyo a los papás con
hijos, ó a las mamás con hijos, ó papás e hijas... ó a los hijos varones a sus mamás. Ojalá que todos escriban una carta a sus hijos, ó a
sus papás... como ahora lo hago yo, especialmente para ustedes dos. Mis  hijas, mi alegría, mis tesoros, mis maestras, mis orgullos, mis
niñitas que han dejado de serlo.
Empiezo...
Junio 17 del 2006

Queridas Kim y Kiry, hijas:

Hoy, motivada porque en nuestro última sesión de
Escuela
de Vida hubo una mamá a quien reamo (y a sus hijas
también) que nos expresó su dolor de mamá, pero
especialmente motivada por el amor incondicional e
inconmensurable que les tengo, y por una llamada de un
papá angustiado por no poder estar cerca de su hijita que
he recibido hace unos minutos, he decidido hacerles una
carta que tenga a muchos testigos de lo que deseo
expresarles.
A Ustedes, Kim, Kiry y Luis Octavio, porque gracias a ustedes y por
ustedes soy Mamá. Y una mamá muy feliz. Gracias Siempre a los tres por
ser la Luz de Mi Vida.
A MIS HIJAS  |  A MI HIJO...   
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Centro de Educación Emocional VivirLibre.org©
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Carta a mis hijas...
Gabriela Torres de Moroso Bussetti©
Kim y Kiry, hijas:
Aunque me cueste reconocerlo, ambas están a punto de iniciar el viaje por la vida. Quizá en muy poco tiempo, el
motivo que las aleje de mí será el continuar sus estudios en alguna parte del mundo, o quizás enamorada, alguna de
ustedes se vaya detrás del amor. O tal vez, simplemente, sientan el deseo de usar su libertad para probar qué tan
fuertes son sus alas.
Frente a esta realidad, que me golpea fuerte y me asusta un poco -pero que también me alegra-, me pregunto: ¿Qué
puedo hacer para que el viaje de cada una sea menos difícil? ¿Qué necesitan para disfrutar de esa vida que las espera?
¿Qué puedo hacer para que su viaje por la vida sea placentero y cómodo?
Y entonces, me surge esta idea:
Sin que ninguna de ambas se dé cuenta, voy a prepararles una maleta.
Una maleta que NO puedan olvidar en ninguna estación de tren, ni de autobús ni aeropuerto del mundo. Es una maleta
que siempre irá con ustedes, y que no pasará por ninguna revisión, por ninguna aduana. Por la única revisión que
pasará será por la de ustedes mismas. Por el filtro de sus valores basados en principios. Además, una maleta que no
pese nada, bueno... o espero que casi nada.
Esta será una maleta destinada a cada una, y que contenga TODO LO QUE HE PREPARADO PARA
USTEDES DESDE EL DÍA QUE NACIERON.

Una maleta llena de aciertos y equivocaciones, de ensayos y errores.
Y aunque no quiero terminar de hacer esa maleta nunca, debo hacerlo para que cada una de ustedes
ponga en ella lo que a su juicio le haga falta.  Hay cosas en la maleta de cada una que estarán igual.
Habrá otras que pondré en la maleta de una de ustedes solamente...

Lo que pongo en la maleta de ambas es, antes que cualquier otra cosa, AMOR. MUCHÍSIMO AMOR.
Todo el amor que quepa acolchando cada una de estas dos maletas... usándolo de base para que
cada una de las cosas que pondré después, se mantenga en las mejores condiciones, amortiguado
por taaaanto colchoncito de AMOR INCONDICIONAL, porque no dependerá de lo que hagan, ni de
qué tan buenas hijas sean, ni de qué calificaciones obtengan: PERMANECERÁ AHÍ SIEMPRE. Y ese
amor, que sostendrá y justificará todo lo que encontrará cada una de ustedes después, está formado
por muchos amores distintos:
Mi amor de mamá, por momentos generoso, por momentos protector y absorbente, pero siempre
inmenso y agradecido.

Porque ser el vehículo que Dios eligió para que ustedes arribaran a este mundo, ser testigo muda de
lo maravilloso que ha sido estar cerca, me hace ser muy agradecida con Él.
Y soy consciente que a este amor, es altamente probable que le hayan faltado muchas cosas.
Seguro, no soy la cocinera perfecta.

Quizá ya no tejo suetercitos, ya no veo películas de Disney ni costuro trajes de "La Sirenita", ni de
"Bella", ni de Angelitos o Vírgenes María para pastorelas.

Y seguramente muchas veces mis horarios de trabajo son muy extensos.
Pero ojalá que --a pesar de mis errores-- les logre transmitir la certeza de que siempre estaré muy
cerca de ustedes, tanto como ustedes lo permitan. Sepan con seguridad que dejaré todo por correr a
su lado cuando me necesiten, porque ustedes son, como Luis Octavio y Pablo, lo más importante en
mi vida por siempre.
Por eso hoy y siempre les pido que, en cualquier circunstancia en que se encuentren, no duden
en buscarme para contarme lo que les suceda o lo que les preocupe. No crean que no lo voy a
entender, porque AUNQUE ASÍ SEA, prometo fingir que lo entiendo y tratar de encontrar junto a
ustedes más cuadros y respetar sus decisiones.

No importa lo lejos físicamente que estemos en cualquier momento. Y si yo ya no estoy, pues no
viviera más en este mundo, búsquense una a la otra, y tengan la seguridad de que entre
ustedes dos, siempre estaré yo, abrazándolas. Sí.

Nuestro vínculo de amor nos mantendrá siempre unidas. A las tres. SIEMPRE.  El amor nos unirá
más allá de todo.
Y aunque no esté en mi mano solucionar tu problema Kim, o el tuyo Kiry (Gabbie), al menos
podré ayudarles a cargarlo y hacerlo menos pesado para ustedes.

Otras clases de amor que acolchan la maleta que las acompañará en el viaje de su vida será el
amor de Luis Octavio, latoso, fregón, pero que manifiesta su amor por ustedes a su propia
manera, a veces un poco celoso, otras lleno de admiración.

Hijas, cuenten con ese amor para siempre. Luis Octavio será por siempre su único hermano,
ojalá que puedan convertirlo en su mejor amigo. Espero que él en su momento sea también un
apoyo incondicional para ustedes, y que ustedes le presten su luz interior cuando él lo requiera,
que lo sostengan en cada caída, y que el amor inmenso que vivan entre ustedes tres cuando
sean adultos y yo no esté más para convocarlos y para procurar que se mantengan unidos, los
proteja frente a cada dificultad en el viaje.

Espero que los tres, se alegren con la felicidad del otro como si fuera propia, ya que serán
compañeros que compartirán de igual modo todos sus logros y tristezas. A los tres los une un
vínculo indisoluble: Llegaron al mundo en el mismo tren y a la misma estación. Una estación que
fue construida sólo para su arribo a este mundo y que ninguna otra persona en este mundo
utilizará.
He guardado en su maleta unos sobres pequeños. No son sino para abrirse en caso de ser
necesarios, cuando el corazón las lleve a donde la conciencia y la inteligencia emocional les dice
que no deben ir. Uno de ellos contiene valor. Lo necesitarán cuando se enfrenten a una situación
para la que no estén preparadas al 100%, pero que ustedes evalúen como muy costosa.

Otro contiene la audacia (que no es mala pero que si la sacan antes de tiempo podría precipitar
una decisión sin pensarlo mucho, ¡¡¡ojo Kiry!!!), y otro la paciencia, que les pedirá que
recapaciten, que evalúen bien. En otro sobre, no tan chiquito, he metido mucha aceptación para
que recuerden que voto menor gana...  y en otro sobre, --este es un sobre grande--, se
encuentra el auto-respeto. Deberán usarlo cuando una relación --de cualquier tipo-- esté
resultando cara para ustedes. Y en otro, juntito a este, el sobre del desapego, la ciencia del
"saber soltar" para cuando deban soltar esa relación de cualquier tipo, por favor, no mantengan
una relación cara... y recuerden que saber soltar, es madurar.

Hay algo que no estoy segura que tú Kiry, quieras llevar en esa maleta tuya: mis consejos. Te
he dado tantos desde que eras pequeñita... pero, los quieras llevar o no, ya deben haberse
instalado en tu corazón y en tu memoria. Mi único deseo de hoy es que hayan sido acertados y
que te sean útiles cuando los necesites. Gabbie, Kiry, mi nenita, recuerda siempre que en cada
uno se encuentra el impulso del amor, del profundo amor que te tengo.

En los primeros momentos de tu adolescencia, estos consejos nos enfrentaron y nos pusieron a
prueba una vez más. Pero... ¡cuánto he aprendido de ti! Siempre tendrás mi reconocimiento por
ser "mi hija maestra". Es verdad que creo saber más que tú misma lo que te conviene. Como
estoy segura lo pensarás tú cuando tengas una hija. Te amo más que nadie en el mundo y sólo
quiero lo mejor para ti.  ¡Y a veces, siento miedo de no saberte guiar!

Kim, contigo no ha habido tiempo para consejos, ni para regaños. Pero sé con certeza hija, que
mis pocos consejos se han guardado fuertemente en tu corazón y que me quedo con este
aprendizaje tuyo: Te has convertido en una mujer hermosa, que brilla siempre, pero con ideas
propias, inteligente y altamente sensible, como lo requerirá tu carrera, pero resuelta a correr
todo lo que no has caminado y firme frente a las metas que has postergado en tu vida. Y yo me
siento tan orgullosa de ti... Kim, el compañero para ti puede estar cerca, muy cerca. O aún no.
En cualquier caso, mi consejo para ti es: Prepárate. Conviértete en una mujer ideal,  dispuesta a
vivir plenamente, a buscar en tu interior todo aquello que necesites para ser autodependiente,
para sentirte completa, para consolidar todas las metas que te plantees, para que disfrutes la
maravilla de ser tú misma, para poder luego compartirte y tomarte de la mano sin colgarte del
otro. Estoy segura que él se maravilla contigo como lo hago yo cada vez que te miro.

Gabbie y Kim, a pesar de todos mis miedos, las sé sabias.

Muchas veces tú Kiry, me has asombrado con reflexiones y actitudes. Tu intuición y tu carácter
más que firme se han transformado en herramientas para tu vida en el futuro. Para las
elecciones que harás día a día, y en esas herramientas confiaré siempre.

En cuanto al trabajo Kim, recuerda que siempre trabajas para ti misma, no para otros. Incluso
en la tarea más sencilla se oculta la semilla de un aprendizaje experiencial nuevo para ti.
Quienes sean tus líderes laborales (espero que nunca trabajes con jefes sino con líderes)
observarán tu dedicación y esfuerzo. Esa elección que siempre tendrás para dar un poco más de
lo que se te pide, porque tú sabes que puedes, porque sabes que es tu elección trabajar en
excelencia. Porque sabes que existe una ley boomerang. Jamás pienses que no necesitas
esforzarte más porque la empresa grande o pequeñita para la que labores, le pertenecen a otro,
porque tú misma eres tu propia empresa. Una empresa en la que lograrás acuerdos ganar-ganar
contigo misma y con los demás (y si no, no juegues en ese tablero) y que se constituirá en la
base de tu futuro, en la que cada nueva experiencia que acumules se convertirá en tu capital
intangible, aunque al principio no le veas ninguna ganancia. Todas estas experiencias te
enriquecerán más adelante, para tu progreso personal, espiritual o material. Y en última
instancia, tu mayor ganancia en cada trabajo será aprender, que no es poco. Pero recuerda, no
mantengas un trabajo caro. Busca siempre el ganar-ganar.

Tengo frente a mí, nuevamente, ambas maletas abiertas. He preparado para cada maleta un
paquete especial, una cajita pequeña pero muy valiosa, que con todo cuidado cierro con un
listón rosita para ti, Kiry y celeste para ti, Kim. ¿Y por qué elijo estos colores? Porque sé que son
los colores preferidos de cada una. Estas cajitas, contienen recuerdos. Sólo los felices. Algunos
de esos recuerdos son sólo suyos: sus amigos del cole, sus primeros amores. Otros son
nuestros, sólo nuestros, como los viajes en familia o nuestros viajes de compras ¡¡¡Sólo para
mujeres!!!!!

Pongo cada cajita en la maleta correspondiente, para que puedan recurrir a ellos cuando los
necesiten, cuando se sientan solas. Cuando las lágrimas nublen su mirada. Mantengan esta
cajita pequeña, que cabe en cualquier lugarcito, siempre al alcance. Les dará fuerzas para
seguir en el viaje y para ir creando su propio álbum de viaje de mañana.

En un sobre especial, pongo un marco de fotografía. Pero no pongo una foto, sino el dibujo de
una mano con un 4. Es mi mano dibujada, para que siempre que la necesiten, estén donde
estén, tengan la certeza de mi Aceptación, de mi "estar ahí" Unida a ustedes, de mi Respeto
por sus elecciones y mi confianza en su Responsabilidad ante las mismas, aunque no las
comparta, y de mi Amor Incondicional. Nuestro código AURA. Siempre votándoles un 4.
SIEMPRE. Porque eso es lo que las mamás somos -o deberíamos ser-: Un 4 siempre para
nuestros hijos. Además... ¡es mi mano! La mano de una mamá que siempre estará allí, para
ayudarles a cruzar los caminos difíciles, pero que es consciente de que habrá ocasiones en las
que no sea suficiente... porque a veces, se tropezarán, se caerán y se lastimarán las rodillas.

Pero mi mano extendida para ustedes estará allí siempre. Para que después del tropezón, se
levanten dispuestas a intentarlo de nuevo. ¡Ojalá que aprendan de cada uno de esos tropezones!
¡Porque en la vida intensa que les deseo, seguro habrá muchos, no lo duden!
Para cuando las rodillas y las palmas duelan mucho, pongo en su maleta miles de abrazos.
Abrazos AURA, silenciosos, callados, que no exigirán explicaciones, que no les molestarán con
preguntas. Abrazos de consuelo. Abrazos de secar lágrimas. Y por supuesto, pongo también
ambos hombros, para que siempre puedan contar no sólo con uno, sino con dos hombros para
que apoyen la cabeza sobre ellos. Para que jamás se sientan solas.

Ahora hijas, su equipaje contiene ya lo que no puede faltar. Una base sólida, amorosa y
duradera. Es hora de poner todo lo demás.

Cuando abran su equipaje encontrarán unas pequeñas bolsas bordadas a mano, con un olor
especial. Están llenas de alegría. Cada una lleva muchísimas bolsitas en su maleta. Llevan
distintas clases de alegría: La alegría de hacer lo que uno ama, de disfrutar la vida como un
privilegio, la alegría de caminar por la vida de la mano de quien nos ama, la alegría del
entusiasmo frente a los cambios. Entonces reconocerán el olor de las bolsitas... es el olor de la
alegría que proviene de la risa. Y hay muchas bolsitas en su equipaje... ¡Úsenlas todas!  Se
reproducen mágicamente... ¡Cuanto más las usen, más se reproducen!

Por último, y con el deseo de que no se les pierda jamás, pongo en su maleta la fe en sí mismas
y la voluntad de pagar los precios por sus metas y sueños. Yo misma habré cumplido uno de mis
propios sueños, si puedo transmitirles la fuerza y el poder que otorga el confiar en una misma.
Nada está prohibido para ustedes en el mundo. Sólo será cuestión de que saquen de su equipaje
su voluntad de pagar los precios necesarios para llegar a las metas que se planteen.

Si alguna vez se sienten tentadas a abandonarse y darse por vencidas, ¡Recuerden ambas que
cuentan con mi mano en su maleta! ¡Para darles todo el aliento que necesiten!  Yo estoy tan
segura de su fortaleza, de sus cualidades, de su amor por la vida manifestado de manera tan
diferente en cada una, que sé que con poner ese cuadro de mi mano frente a ustedes (tiene una
patita atrás, para que quede justo enfrente no importa si están en un escritorio, en una cama,
en una mesa, en una alfombra ó en el terreno más lodoso) encontrarán la fuerza para
levantarse cuando la voluntad se les debilite.

Allí juntito, en un sobre grande de su maleta, hallarán un sobre con un letrero grande, para
cuando la duda las asalte. Ese letrero es mágico y se pega a la pared en la que se necesite por
sí mismo --siempre elige la pared más grande frente a ustedes, en cualquier situación--.  Este
letrero dice:
"ESCUCHA TU PROPIA VOZ. ESCUCHA LA VOZ PROFUNDA DE TU ANHELO Y HÁZLE CASO.
TODO, TODO SE TE HARÁ POSIBLE, CON EXCEPCIÓN DE AQUELLO QUE NO ES PARA TU
BIEN. ELIGE Y APRÓPIATE SIN MIEDO DE TU ELECCIÓN. TE MERECES SÓLO LO MEJOR.
RECUERDA QUE TÚ ERES LO QUE CREES QUE ERES."

Ahora me preparo para cerrar cada maleta. Espero que no pese mucho, para que no la olviden
nunca. Pero descubro que, aunque he puesto tantas cosas; cada maleta posee la capacidad
infinita de permitir que siempre entre algo más. Y  no tienen cerradura,  ni  cierres, ni
candaditos, ni claves de seguridad.  Veo ambas maletas. Pienso: ¿Qué pondrían mis niñas si las
hubiesen preparado ellas mismas? Hummm... Quizá cosas distintas. Las dejo abiertas, y aunque
quiero creer que he puesto allí lo suficiente para el viaje de su vida, sé bien que falta todo
aquello que decidan meter ustedes dos. Sólo quiero que tengan en cuenta que entre todo lo que
decidan agregar a su maleta, sería recomendable poner una mente abierta y un espíritu
dispuesto a pagar precios.

En un día muy cercano, seré testigo muda e invisible, de sus elecciones, de lo que de estas
maletas decidan cada una utilizar como sus herramientas de vida. Como sus recursos
personales. Y como siempre, esta mamá suya, deberá apartarse para dejarlas volar. Kim, tú
eres ya una mujer. Kiry, eres una jovencita que corre hacia donde está Kim. Pero también serán
mis bebés, mis bebitas, toda la vida. Ahora, con un nudo en la garganta y lágrimas de alegría en
mi corazón, pero feliz por ustedes, les entrego a cada una su maleta. Es su turno para seguir
llenándola  de bendiciones, recuerdos y maravillas. Sólo me resta inhalar todo el aire que le cabe
a mis pulmones para impulsarlas con las alas abiertas cuando ustedes lo decidan y pedirle a
Dios que las guíe siempre. Las abrazo fuerte, muy fuerte contra mi corazón, a ambas.
SIEMPRE.
Mamá.
Octubre 26 del 2007.
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