Regular las emociones
Dado que alrededor de una mesa se producen todo tipo de celebraciones, la comida no
debería convertirse en el único mecanismo del que disponemos para regular nuestras
emociones. Los trastornos de  la conducta alimentaria y la obesidad son claros exponentes
de patologías que tienen su base en el ‘‘comer emocional'. Existen alimentos que esconden
una relación directa con las emociones, los que se nos antojan más, tanto en momentos de
euforia como en los depresivos corresponde a los de alto aporte calórico, entre los que
destacan aquellos que poseen un elevado contenido en azúcar. Una vez  que la persona los
ingiere, se promueve la segregación de sustancias en los sistemas de recompensa de
nuestro cerebro. Regulados por neurotransmisores, permiten que el individuo desarolle
conductas aprendidas que responden a hechos placenteros o de desagrado. La
estimulación excesiva de este sistema conlleva, en algunas personas, cambios bioquímicos
permanentes que modifican la respuesta a los estímulos externos y el comportamiento en
general. Esta realidad cobra todavía más importancia cuando la persona decide hacer una
dieta para perder peso. Con la idea de luchar contra las emociones que pueden verse
interferidas por no comer como es debido surge la psiconutrición que consiste «en
contener, fortalecer y dar herramientas a la persona que debe llevar a cabo un proceso de
adelgazamiento de las habilidades psicológicas para no caer en el hambre de tipo
emocional y responder sólo a la fisiológica sin sufrimiento, ansiedad y con calma.
Psiconutrición: Aprendiendo a distinguir
entre el hambre física y el hambre emocional
Especialista en dependencias emocionales

Es bien sabido por todos que comer genera, en la mayoría de las
ocasiones, una sensación de bienestar. Sin embargo, el simple
hecho de estar contento o, por el contrario, deprimido, puede influir
y determinar la forma de alimentarnos.
"Si estamos de buen humor y tranquilos  es más fácil que nuestra
alimentación sea adecuada. Cuando nuestro estado de ánimo es
negativo, las sensaciones que lo acompañan pueden propiciar que
busquemos el alivio o el refugio en la comida.

La forma de comer está determinada por el
cerebro emocional.
Muchas veces comemos para anestesiarnos o para evadirnos más
que para alimentarnos. Desde niños nos premian y castigan con la
comida y el cerebro registra esa información y la integra en la vida
cotidiana y, en especial, cuando surgen dificultades.
Servicios de Consultoría y Asesoría Nutricional en México
Somos un equipo multidisciplinario haciendo perder peso
fuerzas y combatir también una causa adicional que origina
También las emociones que de manera inconsciente nos
llevan a meter ese primer bocado "prohibido" en nuestra
PARA CAMBIAR NUESTROS HÁBITOS ALIMENTARIOS PARA
TODA LA VIDA.
Gabriela Torres y Gabriela Cesaretti
CENTRO DE EDUCACIÓN EMOCIONAL Y SERVICIOS PSICOLÓGICOS  VivirLibre.org A.C. en Asociación con MiNutriologa.mx
Av. Petróleos Mexicanos #40 Col. Petrolera Taxqueña, Delegación Coyoacán C.P. 04410, Ciudad de México
Tel. 5544-8409  e-mail:
contacto@minutriologa.mx  VivirLibre.org© Copyright 2015
El uso de este sitio web constituye la aceptación de la
Política de Privacidad y Cookies.
Numero de visitas a esta página desde abril del 2005:
NUESTRO GRUPO EN FB
Boton desactibado
Todos los contenidos de esta página están actualizados al Martes 22 de Marzo del 2016, por tanto puede confiar en ellos.